CÓMO SE MANIFIESTAN LAS PERSONAS CON PERFIL VICTIMISTA
A CONTINUACIÓN, VAMOS A EXPLICAR EL PERFIL CARACTERÍSTICO DE LA PERSONA QUE HABITUALMENTE “VA DE VÍCTIMA”. ASÍ COMO LAS POSIBLES CONSECUENCIAS QUE SE PUEDEN PRESENTAR DEBIDO A ESTOS MECANISMOS PSICOLÓGICOS. Y TAMBIÉN POR SUPUESTO, INDICAREMOS PAUTAS MÁS EFICACES PARA SALIR DE ESTA DINÁMICA DISFUNCIONAL.
«Sí que es cierto que en alguna situación concreta nos podemos sentir víctimas y expresarlo como tal. Pero en este artículo nos referimos a personas que han adquirido este patrón victimista en todos los ámbitos de su vida. Así como también lo utilizan para conseguir sus objetivos vitales».
Algunos rasgos pueden ser comunes al artículo referido a “las personas tóxicas”, leer artículo: «8 patrones disfuncionales de una «persona tóxica». Así pues, los principales rasgos son los siguientes:
- LOS CULPABLES DE LO QUE LES PASA SIEMPRE SON EXTERNOS A ELLOS/AS.
Los mecanismos psicológicos de estas personas suelen estar dirigidos por una atribución externa. Lo que se denomina en psicología: “locus de control externo”. Es decir, están convencidas que en general no tienen un control sobre sus vidas, ni las situaciones que viven ni tampoco sobre las personas que se relacionan. Esta creencia tan interiorizada y que creen firmemente, les hace sentir que son SIEMPRE LAS VÍCTIMAS.
PARA ESTAS PERSONAS SIEMPRE HAY UN CULPABLE DETRÁS DE LO QUE LES PASA, QUE PUEDE SER: UNA PERSONA EN CONCRETO, UN GRUPO, UNA SITUACIÓN, O INCLUSO EL MUNDO EN GENERAL. ATRIBUYEN SU MALA SUERTE A ESTOS ELEMENTOS, CONVENCIDAS QUE ESTO NO LES DEJA CRECER Y MADURAR. Estas sensaciones constantes de “sentirse víctima” lo manifiestan a los otros a través de acusaciones y frases repetidas de contenido negativo. Podéis leer las más destacadas en el siguiente apartado.
- QUEJAS CONTÍNUAS: DISCURSO VICTIMISTA
En general los contenidos y formalidades de estas quejas responden a un pensamiento negativo, victimista y de procesamiento de la información polarizada: “blanco o negro”, “bueno o malo”, “positivo o negativo”, “me quieren o no me quieren”.
Este tipo de mentalidad oscila su CONTENIDO Y NATUALEZA CON LOS DOS POLOS CONCEPTUALES EXTREMOS. En general, no existe para estas personas un matiz de colores entre el blanco y el negro, generalizando una situación. Se confirma este mecanismo a través de verbalizar “palabras que indican polarización”, como por ejemplo: “nada”, “siempre”, “nunca”, “nadie”. Lean pues las frases más repetidas:
“Cuando se va observando de forma más objetiva y distanciada este discurso, se va descubriendo frases repetidas, como por ejemplo las más frecuentes son: “Nunca me haces caso”, “siempre me sale todo mal”, “No tienes en cuenta lo que yo opino”, “siempre tengo muy mala suerte”, tú no me aceptas ya que te molesta todo lo que te digo”, “nadie me quiere”, “no me siento valorada por las personas”, “la gente siempre me tiene manía”…

- BAJA AUTOESTIMA E INESTABILIDAD EMOCIONAL
Son personas con muy baja autoestima. No se sienten capaces de conseguir sus propias metas. De hecho, las frases que mentalmente suelen expresar son realmente las que realmente creen y están convencidas de ello. Estas actitudes victimistas son un reflejo de su bajo estado de ánimo, en que consecuentemente les genera un bloqueo en los diferentes contextos vitales.
POR TODO ELLO ESTAS PERSONAS NECESITAN CONTINUAMENTE SENTIRSE VALORADAS Y APROBADAS, CON UNA NECESIDAD CONSTANTE DE RECLAMACIÓN DE LA ATENCIÓN.
CONSECUENCIAS DEL PERFIL VICTIMISTA
Este perfil de victimismo se retroalimenta y manifiesta en los diferentes ámbitos de su vida, presentando diferentes tipos de consecuencias en función del contexto en que se relacionan. Las más destacadas son las siguientes:
- EN EL ÁMBITO FAMILIAR y SOCIAL.
Las quejas continuas se suelen verbalizar con más frecuencia en el entorno familiar y social, especialmente con las personas que tienen más confianza y relación. Especialmente, LES HACEN SENTIR CULPABLES POR TODO LO QUE LES OCURRE, siendo una estrategia muy habitual para poder obtener de ellas lo que desean.
En muchos casos estas personas ceden porque les afecta y se sienten culpables, retroalimentando esta dinámica tóxica. Son muy habituales frases como: “Hemos cambiado el tipo de relación por tu culpa”, “ya no quieres saber nada de mí”, “ya nunca me explicas nada”…
- EN EL ÁMBITO LABORAL.
En el entorno del trabajo, algunas personas no pueden verbalizar lo mismo que en el entorno familiar/social, aunque está claro que lo piensan. Y esto les hace sentir una mayor impotencia y frustración, y a la vez con mucho sufrimiento.
AUNQUE SÍ QUE PUEDEN UTILIZAR A ALGUNOS DE SUS COMPAÑEROS/AS -LOS QUE HAY MÁS RELACIÓN- PARA CONSEGUIR SUS PROPIOS INTERESES.
- EN EL ÁMBITO SENTIMENTAL.
En relación al ámbito sentimental, EL TIPO DE RELACIONES SUELEN SER DE ALTO CONTENIDO TÓXICO, Y CON MUCHA NECESIDAD DE SENTIRSE CONSTANTE MENTE APROBADO, ELOGIADO Y ATENDIDO POR SU PAREJA. Aunque luego depende de la reacción de su pareja. Si esta es muy pasiva y obediente se dejará absorber de forma muy fácil, o bien todo al contrario. Sea como fuere, unos de los dos miembros presenta el rol dominante y el otro se resigna a obedecer.
Por tanto, habitualmente en este tipo de relaciones no se establece una relación afectiva de igualdad y equilibrio, en la que uno de los miembros de la pareja ejerce el poder –de forma bastante invasiva- sobre el otro.
“A causa de las creencias que se traducen en las frases citadas anteriormente, estas actitudes se expresan en su entorno a través de varios hábitos y mecanismos disfuncionales: BÚSQUEDA DE ATENCIÓN, QUEJAS CONSTANTES Y MENTALIDAD PESIMISTA, QUE LES RETROALIMENTA EN UNA DINÁMICA NEGATIVA, NO SALIENDO DE ESTA ZONA DE COMFORT”.
PAUTAS PARA SALIR DEL VICTIMISMO
El origen de esta actitud y mentalidad victimista proviene de los pensamientos y creencias irracionales de naturaleza victimista. Por otro lado, a nivel emocional estas personas sufren muchísimo.
Por todo ello es importante ayudar a cuestionar racionalmente este tipo de cogniciones, facilitando que OBSERVEN DESDE FUERA ESTOS PENSAMIENTOS LITERALES, QUE LOS CUESTIONEN SI CORRESPONDEN A LA REALIDAD. Estos son el «punto de partida» para luego poder cambiar en consecuencia, las emociones y conductas. Para ello aconsejo realizar los siguientes ejercicios:
-1. CONSCIENCIA DE LOS PENSAMIENTOS/CREENCIAS IRRACIONALES.
En primer lugar es importante que sean CONSCIENTES del tipo de pensamientos que tienen en algunas situaciones reales y, las consecuencias que conlleva a nivel emocional y conductual.
-2. CUESTIONAMIENTO COGNITIVO EN CONTRASTE CON LA REALIDAD.
Analizar y cuesionar la credibilidad de estos pensamientos/creencias. Es decir, si corresponden a la realidad de las situaciones determinadas.
-3. CAMBIO DE LAS COGNICIONES IRRACIONALES A MÁS POSITIVAS, RACIONALES y ADAPTATIVAS.
A partir de ejercicios de parada del pensamiento, realizar un cambio de estas creencias victimistas a otros pensamientos/creencias más realistas y adaptativas.
-4. REALIZACIÓN DE CONDUCTAS MÁS POSITIVAS Y RACIONALES.
Cuando la persona ya va cambiando a nivel cognitivo, también es importante realizarlo a nivel conductual, a través de pautas de autocontrol, omisión de algunas verbalizaciones victimistas y de otras estrategias similares.
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